Escrits inèditsFrancisca Julián Querol

Obres · Religió

Pedro Abelardo

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Pedro Abelardo

Filósofo y teólogo nació en Le Pallet, cerca de Nantes (Francia)(1079). Tuvo un talento privilegiado. No siendo clérigo, fundó su propia escuela donde reunió numerosos discípulos en Melun, Corbeil, (París).

Se enamoró y tuvo un hijo de Eloísa, cuyo tío, el canónigo de la catedral de Notre Dame de Paris, Fulberto, incluso habiéndose casado estos en secreto, contrató sicarios para que castrasen a Abelardo. Este y Eloísa se retiraron a sendos monasterios, pero sus discípulos pidieron a Abelardo que volviera a su magisterio público. Historia de desventuras(1136) y Cartas de Abelardo y Eloísa, son testimonio de esos patéticos sucesos.

Abelardo fue percusor del proceso histórico por el que creció la influencia de Aristóteles respecto a la de Platón en la teología cristiana. Entre sus obras teológicas destaca Si o no (1121). En ella presenta afirmaciones de las Sagradas Escrituras y de Los Padres de la Iglesia aparentemente contradictorias. Reclamó que la fe, fuese limitada por “principios racionales” que expuso en su Dialéctica(1121) por lo que algunos lo consideran padre de la escolástica.

Su introducción a la teología fue condenada a las llamas en el Concilio de Soissons (1121) y San Bernardo consiguió una nueva condena de frases de sus libros en el Concilio de Sens (1140).

En el ámbito filosófico, aborda el problema de los universales. Sostiene que una idea no puede sacarse de la nada, es necesario afirmar que las cosas tienen algo que da validez o no, a lo que de ellas se predica. Llama estado a ese fundamento en las cosas del universal. Los universales son para él categorías lógico-lingüistas que relacionan el mundo mental con el físico. Esta doctrina se llama conceptualismo.

En su ética Abelardo sostiene que lo que más cuenta es la intención y que en consecuencia, un acto debe ser juzgado por la intención que persigue quien lo realiza. La conciencia es el centro de la irradiación de la vida moral y sólo Dios examina la culpa con juicio perfecto. Una de sus obras en este campo es Conócete a ti mismo, donde rompe con la tradición cristiana de recopilar textos clásicos.

Por su espíritu crítico y racional y por el papel que su Ética otorga al factor subjetivo, este autor rebasa ampliamente la filosofía de su tiempo.

Abelardo también fue un importante compositor y poeta. Compuso canciones de amor para Eloísa, los cuales no han sobrevivido, así como himnos para el monasterio de Arguenteuil, lugar donde se había retirado su amada.

Falleció el 21 de abril de 1142 en un priorato cluniarcense cerca de Chalon-sur-Saône. Su cuerpo fue llevado a la Paraclete; cuando Eloísa murió en 1164 fue enterrado junto a él. En 1817 ambos cuerpos fueron trasladados a una tumba común en el cementerio de Pere Lachaise en París.

Opinión personal

He elegido este filósofo ya que creo que fue un genio admirable y su pensamiento estaba ocho siglos adelantado a su época. También he de confesar que su historia de amor, resulta apasionante y al mismo tiempo también lo es, la figura de Eloísa, mujer muy culta para su tiempo, que se oponía al matrimonio con su amado por considerar que un hombre de ciencia no podía dedicarse a una familia.