Escritos inéditosFrancisca Julián Querol

Obras · Relatos

Cuento de novios

Lengua: castellano (deducida del texto)13.648 caracteres

Cuento de novios

La visita

Una de las plazas del pueblo donde antiguamente terminaba la muralla siempre se ha llamado «la Plaçeta del Cap de Vila», es amplia, de ella salen cinco calles, tres que se internan en la población, la cuarta corta, sin salida, con tres viviendas en cada lado forma parte de la plaza es el «carrero de la Plaçeta» y la última de ellas da a la salida del pueblo hacia las afueras, donde están las eras y la carretera hacia dos poblaciones distintas y más alejadas, más frías y montañosas.

Decir el Cap de Vila da a entender que aunque el pueblo prácticamente es llano esta parte es la zona mas alta asi como decir el Sol de Vila indica que que es la zona del pueblo más baja, nada que ver cómo alguien piensa que es la más soleada, pues las dos calles son una misma que cruza todo el pueblo de este a oeste y se unen en la plaza de la Vila o del ayuntamiento.

En esta plaza del Cap de Vila, tiene su domicilio Gracia de Franxo y su madre Josefa viuda, este es el apodo de su padre Francisco, este apodo solo lo han heredado parte de los hijos, ella y sus dos hermanos mayores, todos bien parecidos y garbosos, así son los Franxos.

Madre e hija están conversando sobre la visita que esperan, pues es el día en que conocerán formalmente al padre de su prometido, pues aunque llevan tiempo de relaciones ahora es el momento de formalizarse y preparar la boda.

Fidel el novio y su padre Bernardo del «mas de Calduc», llegan a su casa anunciados por los golpes secos que producen las herraduras de las patas de sus cabalgaduras sobre las calles empedradas con morillo. Al llegar se hace el silencio, cuando descienden de la grupa les dan una palmada al lomo de los animales para que se tranquilicen mientras los sujetan por la brida, a las argollas, una en cada lado de la puerta, debajo de una de ellas hay un poyo donde lo mismo se utiliza para descansar que como ayuda para subir y sujetar la carga a las caballerías.

Después de las presentaciones suben a la vivienda, pues hay que concretar algunos temas, como la fecha del enlace para que pueda asistir toda la familia de la masía, esto tiene que ser en la primavera antes de que empiecen a recolectar la cosecha, y así participar todos los miembros de las dos familias, pues serán días ajetreados. Están los cuatro sentados en sillas de enea hablando alrededor del fuego, siempre encendido. Es la llama que da vida al hogar.

La masia de Calduc no está en el término del pueblo de Gracia sino al del lado en la sierra de Calduc de la que ha tomado su nombre. Tiene mucha visibilidad, se ven varios pueblos de alrededor debido a su construcción encima de la sierra. Como la mayoría de los masoveros, tienen vivienda propia en el pueblo más cercano, esta se encuentra en la calle Sol de Vila cerca de la plaza del ayuntamiento, se necesita por si enferman y también para pernoctar si hace falta. Cuando acuden para hacer alguna compra o quehacer si terminan pronto vuelven a la masía el mismo día, no se pueden dejar sin atender animales y cosechas. Los hijos e hijas acuden cada dos semanas al pueblo a divertirse y socializar con los demás jóvenes. Así se conocieron Gracia y Fidel.

Ella es hija de una familia labradora como la mayoría de los habitantes del pueblo, pues a parte de algunas casas acomodadas con buenas tierras, las demás propiedades son minifundios suficientes para vivir y poco más.

Hace poco tiempo que han abierto y empezado a trabajar otra vez las fábricas cerradas durante un tiempo, son telares de ropa de trabajo como estambres, paños y también de fajas de abrigo, estas son las más numerosas. Todas las jóvenes del pueblo trabajan en alguna de estas fábricas, además de tener en casa un obrador con un telar artesanal que trajina la madre y así contribuye a la economía familiar Cuando se camina por las calles el sonido de los telares es inconfundible, una melodía armoniosa «tric-trac -tric-trac»que alguna tejedora adorna con su canto que todas conocen y hacen coro.

Tota la nit canto i filo,
I encara no almonrast,
Per aixó porto pinteta
I el moño ben enroscat.

Al llegar el domingo o fiesta de guardar los telares se enmudecen. Es un pueblo vivo y laborioso, con esperanza en el futuro.

El cortejo

Gracia conoció a Fidel en el baile que se celebra todos los domingo por la tarde en el trinquet que está en medio del pueblo, el baile es con musica de acordeon, guitarra, bandurria, y laúd que hacen sonar algunos vecinos aficionados después de la partida de pelota, deporte muy arraigado, pues desde niños todos lo juegan donde encuentran una pared que sea lo suficiente grande como para lanzar la pelota sobre ella, y también por una calle recta y estrecha que se llama d’Empiera allí, en la modalidad de Raspall y Llarges, y en la fachada trasera de la iglesia que utilizan como frontón. Después de mayores se hacen partidas muy concurridas en los dos trinquets que hay en el pueblo, uno de ellos en las afueras, este es de la modalidad de frare, juego muy antiguo que solo se ve por esta comarca,

El cortejo en esta época es un arte. La joven, antes de aceptar y salir a bailar como le pide el pretendiente, debe hacerse de rogar, todo esto de cara a la galería, pues ya llevan unos días mirándose. En este caso Fidel, cuando va al pueblo por algún asunto administrativo o compra urgente, procura coincidir con Gracia cuando sale de la fábrica, el monta a la grupa de un caballo no muy grande que ha criado en el mas, y! casualidad!, cuando se cruzan con la joven, el animal (que está enseñado) relincha de alegría, de eso se ha dado cuenta ella y todas sus compañeras, motivo suficiente para comentarlo con sorna y bromas. Todos dan por hecha la relación cuando bailan juntos un domingo tras otro y el joven la acompaña primero hasta la punta de su calle, cada día un poco más cerca de su casa, y después en la puerta del domicilio de la joven. La madre enterada de todo por vecinas o familiares al principio no dice nada, y luego poco a poco va sonsacando a la hija todos los detalles que ella le quiere contar.

Fidel es un buen partido, son propietarios de la masía, allí comida nunca falta, y caben todos. En este caso, viviendo en el pueblo en época de posguerra y dos mujeres solas la vida no es fácil, las tierras familiares las trabajan los hijos ya casados y a ellas les dan lo que pueden, pues a nadie sobra.

La madre de la novia piensa que ha sido un noviazgo largo, las circunstancias mandan, y viendo como se quieren, irá bien.

En la masía todo son buenas noticias.el hermano pequeño ha regresado a casa después de cuatro años, ahora será él quien tomara las riendas, hasta este momento Fidel no podía dejar a sus tres hermanas, una soltera y dos viudas con tres hijos pequeños solos, y también está su padre ya mayor, hacía falta un hombre fuerte para llevar las riendas del duro trabajo en el que todos colaboran.

El fue aprendiz de herrero con un buen profesional, y va a establecerse en el pueblo, trabajo no lo va a faltar, es muy habilidoso, en las masías se tiene que saber de todo pues hay que ser autosuficientes para sobrevivir aislados como están, y piensa, que puede acudir y ayudar a sus hermanos si hace falta.

En el más de Calduc, los hijos que se parecen a la madre son morenos, y sin embargo los demás miembros de la familia como el padre rubio, con la tez clara y ojos azules, las tres hijas son así, también Fidel. Sus hermanas están muy contentas y agradecidas con el, pues ellas tienen un hogar que las han acogido, los huérfanos, con su tío, un padre que ha iniciado los cimientos de su educación y ellas un hermano ejemplar al que adoran, por, esta razón la boda que Fidel desea, es tan importante para los miembros de la familia, todos necesitan buenas nuevas y la futura cuñada les gusta, dicen que son una buena pareja,

Gracia, como sus hermanos Franxo es guapa, esbelta, morena con inmensos ojos negros, cuando esta a su lado, el novio la mira con embeleso, si van juntos llaman la atención, para sus hermanas no hay pareja mejor.

La boda

En el invierno todos tienen que hacer. Durante la matanza, y también unos días después están ocupados, elaborando embutidos, adobos y salazones con la carne que tiene que durar todo el año.

En el inicio de la primavera hay que preparar la boda, Los novios vivirán con la madre de Gracia en su casa familiar en el pueblo, donde se tienen que hacer alguna reforma. Según la costumbre, el novio aporta al matrimonio los muebles, su ropa y un hermoso colchón confeccionado con la mejor lana de sus ovejas, en total 30 kilos o seis vellones, que en la masía lavan y cardan para que quede esponjosa.

La novia, lleva tiempo bordando y preparando el ajuar, incluido también un colchón. Cuando la casa está preparada, es costumbre que la vean familiares y amigos, también se enseñan los regalos que han recibido entre los dos. Unas semanas antes de la fecha de la boda, la pareja de novios van personalmente a invitar a su boda a quien desean que asista, a este acto se llama «donar confits,» una vez han hecho la invitación, los novios les obsequian con un puñado de peladillas de almendra que elabora junto con turrón y dulce «el confiter» del pueblo, y les invitan a que vayan a ver su futura vivienda.

Preparar el banquete es lo mas importarte, lo primero hay que hacer la confitura para rellenar «les coquetes o pastisets»este dulce es de calabaza que se ha guardado desde el verano para que esté cuajada y seca, y junto con azúcar y miel en las medidas adecuadas, cocinarla y dejarla reposar unos días.

Para las dos familias es importante que todo salga bien. Como es lógico, debido a sus posibilidades, quien más aporta en la referente a los platos de carne es la familia de la masía, allí tienen cebada una oveja tierna para el guiso, conejos, los huevos que hagan falta, miel de sus colmenas, harina, y lo que sea necesario. Lucirse en una boda en tiempos de escasez es muy importante, pues si sale bien, se enteran en todo el pueblo, y eso es lo que quieren todos.

El banquete será en el trinquet, un espacio que adaptándolo a cada circunstancia sirve para todo, pues con la cantidad de invitados que son no caben en otro sitio. En la casa de al lado, las cocineras preparan la comida durante todo el día anterior de la boda y por una escalera lateral preparada para estas ocasiones se puede acceder al salón de convite.

Gracia tiene en el pueblo dos hermanas mayores casadas, la mayor Quiqueta, Esta, ha estado sirviendo desde los quince años en una casa burguesa en Barcelona, ella era la cocinera, y será la que dirija todo, pues es una mujer con mucho sentido práctico a quien todo el mundo respeta, dentro y fuera de la familia.

Al domicilio de la novia han llegado las dos hermanas mayores de Fidel en representación de su padre, Gracia, su madre y Quiqueta las están esperando, tienen que pensar entre todas el menú, compuesto mayoritariamente de carne que es lo que se acostumbra a hacer.

-El primer plato podría ser, sopa de caldo de gallina con los menudillos y huevo duro rallado - dice Quiqueta.

-Muy buena idea… huevos tenemos abundantes,- contesta la hermana de Fidel.

-De segundo, conejo con salsa de almendras. En el desván guardamos un saco lleno para la salsa y también fritas como aperitivo. ¿Le parece bien madre?- pregunta Quiqueta.

  • Me parece bien y creo que a Gracia también, vosotras sabéisque yo, no me preguntes, hacer lo mejor que sepáis- contesta la madre.

-La oveja que guardamos en el corral es muy tierna, y guisada con tomillo, ajos enteros, salvia y laurel es exquisita, nosotros lo hacemos así, es nuestra costumbre-,dice la hija de la masía.

Gracia asiente y las mira sonriente disfrutando de la conversación, cree que todo saldrá bien, regado con el vino que han comprado en un vecino pueblo de Aragón, las pastas típicas del pueblo, y el apetito que sabe que todos los invitados llevaran, será un éxito.

En la boda, el tema de los padrinos es muy importante, pues para quien es elegido resulta un honor. Gracia ha escogido a una de sus hermanas y a Fidel a su hermano recién llegado. El padrino quiere lucirse, y ofrecerá cuando termina el banquete, un hermoso puro para fumar a cada invitado adulto, lo han comprado de estraperlo, pues en el estanco del pueblo no hay.

Un poco antes de empezar la ceremonia religiosa, el novio muy elegante con su traje y corbata negra, luciendo un sombrero de media copa (es un masovero presumido) con su padrino y todos sus invitados acuden a casa de la novia a recogerla. En la calle están todos los familiares y amigos de la novia esperando. y cuando llega Fidel con toda su familia Gracia baja hasta la calle. Ella viste con donaire un vestido negro corto de saten de algodon, que, ha confeccionado una amiga modista de la familia, en su hombro izquierdo un pequeño ramo de flores de tela blanca, que junto al velo de encaje de tres puntas sujeto artisticamente con horquillas a su cabello negro, resalta su belleza. El padrino, en este caso el hermano del novio, acompaña del brazo a la novia, y en el caso del novio este da su brazo a la madrina. Primero camina Fidel con su acompañante, detrás Gracia con el suyo, y toda la comitiva detrás, siendo los familiares más directos los que van primero, seguidos de todos los demás. Camino de la Iglesia, por donde pasan es el espectáculo de los vecinos que no van a la boda y que comentan todos los detalles.

Cuando ha terminado la ceremonia, los novios juntos del brazo, con cara de felicidad, padrinos y demás invitados, se dirigen al lugar donde se va a celebrar el banquete, con bromas y jolgorio.

Todo ha salido bien…la comida, el baile. VIVAN LOS NOVIOS.