Obras · Trabajos y reflexiones
La belleza, objetiva o subjetiva
La belleza, objetiva o subjetiva
Según el diccionario de La Real Academia de la Lengua -la belleza, es armonía y perfección de las personas o cosas, que nos induce a amarlas, produciéndonos un deleite espiritual.
Es un calificativo y una cualidad, belleza es también, la armonía de los elementos y el equilibrio y la percepción de los sentidos.
Quedé absorta mirando el fuego del hogar, y pensé; es hermoso, que belleza!!! Las llamas cambian de forma constantemente y son irrepetibles parece una danza, alumbra, la gama de colores rojos de las brasas, de un momento a otro es diferente, en algunos como el amanecer. Sorprende el chasquido que a veces produce, cuando se queman las ramas. Es efímero, pues se consumen muy pronto, excepto cuando quemamos un buen tronco de encina. Da calor confortable. Ha sido imprescindible a través de la historia para hacer el carbón vegetal necesario como combustible. También sirve para cocinar, durante siglos y aun ahora no hay nada como unas buenas brasas para asar los alimentos. La ceniza, se ha utilizado para lavar, en las antiguas coladas era el filtro por donde el agua caliente eliminaba la suciedad de la ropa, cuando el jabón era escaso o inexistente, luego sus restos también se reciclan.
Desde el Paleolítico en todas las civilizaciones, el fuego es adorado. Lo mismo que en la Mitología, y aquí mismo, sin ir más lejos, en los pueblos del interior de Castellón, el culto al fuego se aprecia en las distintas celebraciones de San Antonio, y por otros lugares las Hogueras de San Juan.
Dicen que el fuego ahuyenta a las fieras, Pero también es peligroso, un incendio destruye todo lo que encuentra a su paso, y en espacios cerrados también lo es, por los gases y humos tóxicos que genera. Cuando las brasas eran la única fuente de calor en el hogar, antes de acostarse debían ser apagadas o deshechas por precaución.
Así, que no sé, si el fuego es hermoso, o peligroso, creo más bien, que en el momento que vi en él su belleza, no era objetiva, la belleza que vi en ese momento de calma, era belleza subjetiva, y quizás en otro momento y circunstancia, lo vea de otra forma y cambie de opinión…
Paquita